La vida es un misterioso viaje que todos emprendemos, y que nunca sabemos cuándo terminará. Al igual que como cualquier otro viaje, tenemos varias opciones. Una de ellas sería escoger un destino al cual dirigirnos, y la otra seria viajar sin rumbo.

Si sabemos escoger bien y a tiempo, posiblemente consigamos todo lo que queramos. En caso contrario, nos conformaremos con lo que nos llegue y nunca saldremos a buscar más.

Como sabemos, toda persona encaja en una de estas dos categorías. Sin embargo, no todos se fijan metas y tratan de alcanzarlas. Esto es una lástima, pues desperdician su vida y no hacen nada por conseguir lo que buscan. Por otro lado, si eres de los que ya sabes hacia donde te diriges, persigue tus sueños hasta lograrlos.

Como en cualquier viaje, una vez que escogemos un destino, necesitamos instrucción para poder llegar. Lo mismo sucede con nuestro viaje en la vida. Puede que no sepamos como llegar hasta allí, por eso es necesario buscar instrucciones. Por eso, a continuación te dejaremos una reflexión que te dejará marcado de por vida. La misma te será de gran ayuda en el largo viaje que decidas emprender en tu vida.

Parábola de los lobos

“Un indio muy sabio estaba hablando con su nieto mientras veían las estrellas. Bajo aquel paisaje, hablaban de muchas cosas importantes en la vida. Sin embargo, al juicio del indio, había llegado la hora de enseñarle una elección que su nieto no olvidaría. Entonces empezó a relatarle la parábola de los 2 lobos.

– Todo el mundo tiene una gran lucha en su interior, querido nieto. Es una terrible lucha entre 2 lobos feroces, difíciles de controlar.

– ‘¿Dos lobos?’ – Pregunta el nieto con un poco de ingenuidad y curiosidad.

– ‘Sí, dos lobos’ – responde el indio sabio. ‘Uno de ellos es un lobo muy malo. En él hay guardada mucha envidia, resentimiento, miedo, mezquindad, codicia, autocompasión, orgullo, ira, ego, culpa y arrogancia. El otro lobo es muy diferente, podemos decir que es todo lo contrario. Este está lleno de paz, alegría, amor, esperanza, fe, verdad, bondad y generosidad.

– ‘Y… ¿Cuál de los dos lobos gana, abuelo?’ – pregunta el niño con mucha curiosidad.

– El indio responde con palabras sinceras, pero muy acertadas: ‘Siempre ganará el lobo que tu decidas alimentar’”.

Fuente

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here